
Un estudio realizado por el Instituto Alemán de Nutrición Humana de Potsdam-Rehbrucke mostró que los hombres que consumen regularmente cuatro vasos de cerveza al día pueden aumentar en un 75% el riesgo de obesidad abdominal. En el caso de que se sean, el riesgo disminuye a un 50%, siendo un número aún muy alto.
Para quienes consumen tres copas de vino, al menos tres veces por semana, el riesgo es de un 25%. En el caso de las mujeres, la cifra se incrementa notablemente, ya que al ingerir la misma dosis tres veces por semana, el riesgo de obesidad abdominal es de un 60%.
Pese a que éste no es el primer estudio que se hace sobre el tema, los investigadores comprobaron que los bebedores habituales aumentaban su índice de masa corporal fuera de los parámetros considerados normales, relacionando esto a la vez a mayor riesgo cardiovascular y de cáncer.
Si bien el alcohol no es la única causa de obesidad, sí es un factor que contribuye mucho a este aumento. Según datos de la última encuesta nacional de salud realizada en Chile, sólo el 2% de los chilenos tiene un consumo responsable y moderado de alcohol, es decir, no bebe más de una copa diaria, a pesar de que los principales riesgos de infarto en Chile son el tabaquismo, la hipertensión y la obesidad abdominal.