La Copa América de 1991 fue la 35ª edición de este torneo continental y la sexta vez que se realizó en nuestro país. Aquella versión, que reunió a las diez selecciones de fútbol afiliadas a la Conmebol, fue ganada por Argentina, equipo que venía de ser subcampeón del Mundial de Italia 90.

La selección albiceleste, en ese entonces, no contaba con su astro Diego Armando Maradona, quien fue reemplazado por quien jugaría unos años más tarde en nuestro país: el talentoso volante Leonardo Rodríguez.

Junto al delantero Claudio Caniggia y el mediocampista Diego Simeone, además de un emergente Gabriel Omar Batistuta (goleador del certamen con seis anotaciones), los argentinos conformaron un equipo muy sólido, que consiguió seis triunfos y un empate, con nuestra selección chilena en semifinales, en su recorrido hacia el título.

La Roja, por su parte, obtuvo un destacado tercer lugar. Liderados por el capitán Iván Zamorano -quien marcó cinco goles- contó con importantes y recordadas figuras como Fabián Estay, Jorge Contreras y Hugo Rubio. Éste último, padre del joven Diego, quien que podría debutar 20 años después en el mismo torneo continental.

Una de las razones por las cuales Chile habría organizado la Copa América de 1991 sería para limpiar su imagen internacional manchada por el incidente del Maracaná en las clasificatorias para la Copa del Mundo de Italia 90. Producto de ese lamentable acontecimiento protagonizado por el arquero Roberto Rojas, nuestra selección no pudo participar en el proceso eliminatorio para ese mundial.